Desde 2019

La única panadería argentina en Honduras

Nuestra historia

Un cuaderno de recetas que cruzó el Atlántico

El Barba aprendió a laminar masa en una panadería de barrio en Buenos Aires, donde la jornada arrancaba a las cuatro de la mañana y terminaba cuando se vendía la última factura.

Ese mismo cuaderno manchado de manteca llegó a Tegucigalpa. Hoy, en Col. Palmiras, seguimos amasando a mano, sin premezclas ni atajos: manteca fría, tiempo y horno.

2019
primera horneada
18 h
de fermentación
0
premezclas
Manos amasando la masa sobre harina

La panadería

Madrugadas de manteca y harina

Medialunas saliendo del horno
Canasta con facturas surtidas
Facturas argentinas rellenas de crema
Café con medialunas en la mesa
Mostrador cálido de la panadería